Has identificado el problema, pero has sacado la conclusión equivocada. La IA no prefiere contenido “simplificado” — prefiere contenido extraíble.
Así es como los sistemas de IA procesan realmente tu contenido:
- Lo dividen en fragmentos (aproximadamente 800 tokens por fragmento)
- Crean incrustaciones (representaciones matemáticas del significado)
- Cuando un usuario hace una pregunta, recuperan los fragmentos más relevantes
- Sintetizan una respuesta a partir de esos fragmentos
El problema con el contenido completo y matizado:
Si tu respuesta a una pregunta específica está repartida en 5 párrafos con contexto, matices y advertencias, la IA tiene que:
- Recuperar varios fragmentos
- Averiguar cuáles partes son la respuesta principal
- Sintetizarlas de forma coherente
Eso es difícil. A menudo falla.
La ventaja del contenido “más simple”:
Cada sección proporciona una respuesta completa e independiente. La IA recupera un fragmento, extrae la respuesta y listo.
La solución no es simplificar — es reestructurar:
Mantén tu profundidad, pero haz que cada sección sea autocontenida. Comienza con la respuesta directa y luego agrega los matices. La IA extraerá la respuesta directa; los usuarios curiosos leerán los matices.